PSICOLOGIA CLINICA

psicologia2            Para comprender el significado de Psicología Clínica es importante conocer  su origen etimológico: La primera palabra, Psicología, está formada a su  vez por dos partes, Psyche (alma) y lógia (estudio de). La segunda palabra,  Clínica proviene de Kline, en Griego cama.  La Psicología Clínica es rama de la Psicología encargada de la  investigación, la evaluación, el diagnóstico, el pronóstico, el tratamiento, la  rehabilitación y la prevención de las cuestiones que afectan a la salud  mental. Es la rama de la Psicología que se encarga de los aspectos que  pueden generar malestar o sufrimiento a las personas.  Para prestar ayuda en estas cuestiones, la Psicología Clínica utiliza  principalmente como herramientas la Psicoterapia y el Asesoramiento Psicológico, cuyos orígenes se remontan a 1896.

La psicología Clínica tiene cuatro orientaciones teóricas originarias: La  psicodinámica, la psicología humanista, la cognitivo comportamental y la  terapia familiar. Sin embargo hoy día la Psicología Clinica tiene muchos  más campos de estudio (la psicología comunitaria, la neuropsicología  clínica, psiconeuroinmunología o la psicooncología…), así como  orientaciones terapéuticas innovadoras como son las terapias de tercera  generación.  Es importante distinguir entre la Psicología Clínica y la Psiquiatría. “Las  funciones profesionales de los psicólogos clínicos y los psiquiatras  convergen en gran medida en cuanto que tienen el mismo objeto: los  trastornos psicológicos o mentales. Es evidente que el psiquiatra no está  suficientemente formado para utilizar con destreza los tratamientos  psicológicos ni los instrumentos diagnósticos desarrollados por la  investigación psicológica, ni el psicólogo posee la habilitación legal ni por  ello la formación necesaria, en la misma proporción para hacer uso de  terapéuticas farmacológicas. Por ello, y en beneficio de la persona afectada,  se impone la cooperación de ambos profesionales en un plano de igualdad”  (Papeles del Psicólogo nº85)

No obstante, es importante aclarar que la Psicología Clínica no siempre se  encarga de trastornos que requieran dicha colaboración. En mayor medida  trata aquellos casos en que no llega a ser necesaria.